¿Qué son las perversiones? ¿A qué se considera una conducta perversa? Obviamente, el concepto ha cambiado mucho a través de los años, y ciertas conductas que habían sido calificadas como perversas en su época (la homosexualidad, por ejemplo), ya no lo son. ¿Cayeron en desuso las teorizaciones hechas por Freud hace más de un siglo atrás? Este es el primero de una serie de artículos que intenta revisar el concepto de perversión en el presente.
AL MARGEN DEL AMOR
Precisamente este es el significado de la palabra Parafilia, algo que está al margen del amor, ya que para hablar con más propiedad, sería conveniente utilizar el término indicado por el DSM-IV, o Manual de Criterios Diagnósticos, donde las parafilias forman parte de un cuadro más general definido como Trastornos Sexuales y de la Identidad Sexual.
Lo que en su época Freud definió como Perversión implicaba que, en una relación sexual, no se llegara al orgasmo por penetración genital con una persona del sexo opuesto, sino que el orgasmo se produjese bien quedándose en el estadio del juego previo o por medio de determinado tipo de objetos sexuales o de otras zonas corporales que no necesariamente tuviesen que ver con los genitales – de aquí que dentro de las perversiones se incluyera a la homosexualidad, y al sexo anal por ejemplo.
Tuvieron que pasar muchas décadas antes de que la homosexualidad fuese quitada del DSM y dejase de ser considerada como una conducta perversa o una enfermedad.
Dentro de las parafilias entonces, hoy nos ocuparemos del par sadismo – masoquismo, que en realidad, son dos conductas complementarias y simétricas, una caracterizada por la actividad y la otra por la pasividad.
PEGAME Y LLAMAME MARTA
¿Qué es el masoquismo? Son fantasías o impulsos sexuales o comportamientos que implican el hecho real de ser humillad@, atad@ o sometid@ a cualquier forma de sufrimiento, o sea, hablamos tanto del sufrimiento físico como del psíquico.
Podemos buscar las raíces de esa necesidad de ser sometid@ a una humillación o maltrato en tempranas épocas de la constitución de cada sujeto, pero esta conducta no aparece sola, sino que necesita su par complementario, el sadismo.
El sadismo, también se refiere a fantasías o impulsos sexuales o comportamientos que implican actos reales en los que ver sufrir, ya sea psicológicamente o físicamente al otro es sentido como sexualmente excitante.
Nuevamente, en la infancia, pueden verificarse conductas sádico/agresivas en etapas tempranas de la constitución del sujeto.
Pero mas allá de ambas definiciones, en la práctica, puede encontrarse un amplio abanico en que ambas conductas aparecen de una u otra manera en muchas relaciones vinculares, siendo un matiz que, a veces, hasta define la modalidad bajo la cual funciona una pareja.
PORQUE TE QUIERO TE APORREO
Muchas parejas, para funcionar, necesitan una cuota de ambas conductas, ya sea porque una de las variables que se pone en juego en cierto tipo de relaciones pasa por cuestiones del orden del poder – someter o ser sometid@ - o porque el par complementario actividad – pasividad se manifiesta mediante ciertas conductas o actitudes que buscan hacerse evidentes desde la pareja hacia el medio.
En estos casos, aparece una modalidad de funcionamiento que en sí, no sería perversa, siempre y cuando no traiga aparejado dolor o sufrimiento para ninguna de las partes.
En otros casos, que algunas de estas conductas se manifiesten durante el juego previo a una relación sexual agrega un condimento que prepara el terreno para una relación más plena, donde se “experimenta” o se ejercita un “como si” que aporta imaginación y hasta puede enriquecer el acto sexual mismo. Es importante que quede en claro que existe previo acuerdo en ciertas reglas, las que son parte de toda actividad lúdica.
En otros casos, ubicarse en el rol de “víctima” puede traer aparejados beneficios secundarios, como el hecho de que terceros estén pendientes de lo que le sucede a quien tanto sufre (aunque ese sufrimiento tenga un aspecto oculto de placer).
Lic Luis Formaiano
Psicólogo Clínico (UBA) – Arte Terapeuta (IUNA)
Coordinador de los Talleres de Arte Terapia para pvvs en Buenos Aires
Miembro fundador Asociación Argentina de Arteterapia

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